Desarrollo Interior

La autocrítica y el ego

Dicen por ahí que nadie puede hacernos tanto daño como nuestros propios pensamientos.. Y tiene mucho de verdad. Sobre todo cuando nuestra autoestima es baja, y nuestra autocrítica nos lleva a obsesionarnos con cualquier mínima imperfección o algún error que hayamos cometido y  esto puede ser consecuencia de inseguridad emocional causada por una infancia difícil, posiblemente por una agresiva autoridad paterna o familiar. Nos llegamos a obsesionar tanto, por lo que nos dicta la sociedad, los amigos, las modas, de lo que “debe y tiene que ser” llevándonos a compararnos absurdamente con los demás, saboteando nuestra felicidad, sintiéndonos desvalorizadas y nos olvidamos de nuestras fortalezas y virtudes, descalificándonos a nosotras mismas.

En primer lugar, debemos estar conscientes cuando caemos en tal comportamiento. Desarrollar la auto observación es de mucha ayuda para detectar este tipo de actitudes en nuestra vida cotidiana. Y es que detrás de la autocrítica mordaz está nuestro ego tratando de empujarnos hacia la perfección que dicta la sociedad en cualquier ámbito. Una cosa es reconocer nuestros errores, o cuando nos equivocamos en algo y lo tomamos de una manera positiva como lección o experiencia adquirida, y otra cosa es permitir al ego destrozarnos con su dedo inquisidor haciéndonos sentir peor que miserables.

Respiremos profundamente. Cuando miramos desde el corazón, o desde el alma, no hay ninguna autocrítica posible pues todo es parte de la experiencia que estamos viviendo como seres espirituales que somos. No hay porque compararnos con nadie. Todos somos diferentes, nadie es peor o mejor que yo, simplemente somos distintas. Nuestro ego es esa niña o niño interior que hna sido heridos, y que tratan de defenderse creyendo que alcanzar la “perfección” seremos aceptados, amados y respetados por los demás, por eso nos autoexigimos demasiado.

Preguntarnos que razón hay para sentirnos menos que los demás. Si de pequeñas nuestros padres nos exigieron demasiado o nos agredieron, no es porque no valiéramos; ellos actuaron así por miedo o por que así fueron educados. Cualquier razón que hayan tenido para actuar así, causándote dolor, debes liberarlo y perdonarlos desde tu corazón. Es pasado, ya no existe más. Abraza a tu niña o niño interior y dile que es lo suficientemente valiosa, valioso para poder alcanzar y lograr todo lo que se proponga. Aprende a ser más flexible contigo. Si te equivocas no pasa nada, si cometes un error, tampoco pasará nada, solamente tomarás responsabilidad sobre lo que pueda suceder y ya está. Será una experiencia más. Eres maravillosa,maravilloso, un ser magnífico de amor. Las etiquetas que nos ha impuesto la sociedad sólo son eso, etiquetas.

Deja de autocriticarte tan severamente. Es más, deja de hacerlo. No te compares con nadie. No hay punto de referencia para compararnos con los demás porque simplemente somos distintos. Vive desde el amor y no desde el miedo. Vive con libertad de ser tu misma, mismo y de amarte como eres, tal cual, porque ¡Eres un Ser extraordinario!

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